Aquí puedes comprar cuadros en lienzo que producimos en nuestro estudio de Berlín solo después de recibir tu pedido. La textura del tejido da a cada impresión en lienzo una profundidad parecida a la de un cuadro pintado. Donde más se nota es en motivos impresionistas y abstractos, porque ahí la superficie forma parte de la obra. Cada lienzo llega tensado sobre bastidor, listo para colgar. Si lo prefieres como un cuadro enmarcado, elige un marco flotante en roble, negro o marrón.
Por qué un cuadro en lienzo se ve distinto a una lámina en papel
El lienzo cambia cómo se ve un motivo en la pared. El tejido de algodón tiene relieve, y por eso un cuadro en lienzo se parece más a una pintura. Con las pinturas impresionistas de Monet o Van Gogh el lienzo suele funcionar mejor que el papel, igual que con obras abstractas y paisajes donde las pinceladas y los degradados sostienen la imagen. El tejido recoge la luz de forma distinta según el ángulo.
Cuadros en lienzo con marco flotante o sobre bastidor
Cada cuadro en lienzo tiene dos versiones. Ambas llegan listas para colgar.
Sobre bastidor, la versión sencilla: tensamos el algodón de 400 g sobre un bastidor de madera certificada FSC de unos 2 cm de grosor, el motivo continúa por los laterales y el cuadro se cuelga sin ningún otro marco.
Con marco flotante: el lienzo tensado va dentro de un marco de madera maciza, con una separación de 5 a 9 mm en todo el contorno según el tamaño del cuadro, para que guarde proporción con la imagen. Lo hay en roble, negro o marrón. Con esa separación el lienzo parece flotar en el marco, y es la versión que más se acerca a una pintura enmarcada. Como norma general usamos negro para motivos intensos y modernos, roble para tonos cálidos; el marrón queda a medio camino. Este marco solo existe para cuadros en lienzo. Para una lámina en papel eliges un marco clásico, también en roble, negro o marrón.
Los cuadros en lienzo vienen en 30 × 40 cm, 50 × 70 cm y 70 × 100 cm. La textura gana con el tamaño: 30 × 40 cm funciona bien en una serie de cuadros, y con 70 × 100 cm un solo lienzo basta para la pared sobre el sofá. Todos los cuadros en lienzo los producimos en nuestro estudio de Berlín, con tintas pigmentadas pensadas para durar más de 100 años.
Qué motivos funcionan mejor como impresión en lienzo
El lienzo va bien con obras que nacieron como pintura: la superficie de algodón recuerda a la tela de un cuadro y acerca las reproducciones de óleos y acrílicos al original. La textura, en cambio, suaviza las líneas finas. Ilustración, tipografía y fotografía suelen verse más nítidas como lámina en papel.
Van especialmente bien los paisajes impresionistas, las composiciones abstractas, los grabados japoneses shin-hanga de degradados suaves y el arte contemporáneo de planos de color intensos. La mayoría de los motivos existen como lámina y como cuadro en lienzo, cada uno con su página de producto. Tienes la comparación detallada en nuestra guía lámina o cuadro en lienzo.
El error más común al comprar láminas artísticas es elegir un tamaño demasiado pequeño. Esta guía cubre cada tamaño que ofrecemos, con recomendaciones para cada habitación.